Dieta compatible con medicamentos
Cuando nos tomamos diversas medicinas por padecer una enfermedad crónica o degenerativa, una correcta selección de alimentos permite limpiar la sangre y el hígado. Seguir una dieta adecuada ayuda a mejorar las sensaciones vitales, reducir las molestias y eliminar los tóxicos acumulados. Medicamentos tan comunes como el paracetamol, resultan más tóxicos que otros para el hígado, por lo que su uso cotidiano o su abuso ante el más mínimo dolor no es nada recomendable. Además, se provoca hepatotoxicidad si se consume alcohol durante el tratamiento con determinados fármacos o si se toman determinados complementos dietéticos y plantas tóxicas para el hígado. Los principales síntomas so: prurito o picor en la piel, dolor de cabeza, fatiga o malestar digestivo con pérdida de apetito, dolor, náuseas y vómitos.

En la dieta es fundamental seleccionar alimentos, complementos dietéticos y plantas que resulten armonizadores para nuestra salud. Por ello, en una dieta que equilibre y purifique no pueden faltar los siguientes alimentos que ayudan a regular y crear las condiciones idóneas de homeostasis para mejorar la función hepática, como son:

– Cereales integrales como el trigo y un derivado, el bulgur (trigo partido).
– Legumbres variadas, sin que falten la soja (amarilla y verde) y los guisantes.
– Verduras de color verde (acelga, achicoria, lechuga, espinacas…), brotes o germinados y verduras de tallo (puerro, apio, cardo).
– Las hortalizas (col o repollo, coliflor, cebolleta, nabo, rábano, zanahoria).
– Las cocciones suaves: al vapor, hervidos durante corto tiempo, escaldados…

Por otro lado, los alimentos que no se pueden tomar cuando nos encontramos bajo tratamiento son:

– Alimentos grasos: huevos fritos o en tortilla muy aceitosos, embutidos, quesos curados y cremosos, nata, mayonesa y salsas grasas, ahumados, precocinados (croquetas, empanadillas, pizzas).
– Azucarados: azúcar y dulces con azúcar añadido.
– Bebidas alcohólicas, aunque sean bebidas de baja graduación, son alimentos contraindicados para la salud del hígado. Más si su función está saturada para favorecer la depuración del organismo de tanto medicamento.