Dieta de la lechuga
Las lechugas son vegetales muy recomendados para la salud, aportan agua, vitaminas, sales minerales, glucosa y pocas calorías. Su gran variedad de formas, colores y sabores las hacen un ingrediente indispensable para todo tipo de ensaladas y platos. Gracias a su enorme variedad y sabores suaves, se pueden combinar con muchos alimentos y sirven para decorar recetas con coloridas guarniciones. Prácticamente todas las especies de lechugas cuyas hojas son comestibles se pueden encontrar en supermercados en bolsas, listas para servir en ensaladas, las más recomendadas son: lechugas Batavia, hoja roble, iceberg, cogollos, escarola o lollo rossa, entre otras.

Normalmente se consumen crudas, pero aliñadas con un chorrito de aceite, vinagre y sal. Así resultan mucho más apetitosas y refrescantes. Por su sabor suave, las lechugas se pueden mezclar con otras hortalizas tales como la cebolla, el tomate, el apio o la zanahoria. También pueden combinarse con otras verduras ya cocinadas, como salteado de pimientos con cebolla o champiñones. Por otro lado, muchos usan la lechuga como acompañamiento de carnes, pescados o marisco.

Para preparar lechugas rellenas ponemos las hojas unos segundos en agua hirviendo con una pizca de sal y luego las rellenamos de pescado, marisco o carne. Cerramos las hojas formando paquetes y terminamos de cocinar al horno o en salsa. También se pueden preparar lechugas asadas con cebollas, pimientos y ajos. Para ello prepararemos una vinagreta ligera, realizada con los jugos del asado, sal, aceite de calidad y vinagre balsámico. Incluso puedes poner lechuga en una suave crema de verduras. Si te gustan te permitirá comer sano y adelgazar porque no engordan nada.