Dieta de los colores
Si consideras que las dietas son aburridas, seguro que esta te gusta, incluso te parece divertida. Cada pigmento de color se relaciona con algún nutriente específico. A mayor variedad de colores, menos posibilidad de sufrir alguna carencia nutricional. Por lo tanto, puede ser una buena idea mezclar alimentos de infinidad de colores.

Dieta de los colores
Día 1: rojo y naranja

Desayuno: jugo de naranja natural, tres tostadas con mermelada de frambuesa.
Almuerzo: carne en fetas con ensalada de remolacha, tomate, zanahoria y rabanitos, tres ciruelas grandes.
Merienda: 1 yogur de frutilla con cereales, una rebanada de budín de naranja una infusión con leche.
Cena: ravioles de calabaza con salsa fileto. Ensalada de fresas, naranja, mandarina, frambuesas.

Dieta de los colores
Día 2: día verde y blanco

Desayuno: café con leche y sándwich de queso.
Almuerzo: pechuga grillada con ensalada de roquefort, nueces, lechuga, apio, semillas de sésamo y dos kiwis.
Merienda: licuado de banana con leche, tres tostadas con queso de untar.
Cena: ensalada de pollo, queso de cabra, espinaca, rúcula, albahaca, ricota, picatostes y dos rodajas de melón.

Dieta de los colores
Día 3: día amarillo y blanco

Desayuno: café con leche y un melocotón en almíbar.
Almuerzo: dos huevos duros con mayonesa baja en grasas, ensalada de maíz, arroz, ricota, champiñones y un flan con crema light.
Merienda: té con leche y un trozo de tarta de queso.
Cena: fideos al huevo con salsa blanca, espolvoreados con queso sardo rallado. Helado de limón suave.

Dieta de los colores
Día 4: día azul-púrpura y verde

Desayuno: licuado de kiwi con una taza de uvas.
Almuerzo: berenjenas en milanesa al horno, ensalada de rúcula, aceitunas, arvejas, uvas pasas. Dos ciruelas moradas grandes.
Merienda: jugo de pera, manzana verde y un poco de té verde.
Cena: una porción de tarta de acelga, ensalada de brócoli y remolacha. De postre una gelatina de manzana verde.