Dieta para proteger el hígado
El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, ya que es donde se fabrican muchos elementos químicos indispensables para que nuestro organismo funcione con normalidad, así como producir sustancias que intervienen en la coagulación de la sangre cuando se produce una hemorragia.

Por ello, si nuestra alimentación no es la correcta, tomamos demasiada carne roja o demasiadas grasas, lo sobrecargamos, hasta el punto de puede llegar a no funcionar correctamente, lo cual nos puede provocar síntomas como dolor de cabeza, abdomen distendido e hinchado, diarrea o vómitos. Por ello, de vez en cuando, es buena idea cambiar nuestra alimentación durante un tiempo y seguir una dieta hepatoprotectora, es decir, que cuide nuestro organismo y le permita volver a funcionar bien.

Lo primero que deberemos hacer es beber mucho líquido, preferiblemente a temperatura ambiente. Podemos beber agua, infusiones o tomar caldos desgrasados para, de ese modo, rehidratar y ayudar a eliminar el exceso de toxinas que se hayan podido acumular en el hígado. A continuación, deberemos introducir cambios en nuestra alimentación dirigidos sobre todo a disminuir la ingesta de grasa, que es lo que más puede sobrecargar el hígado. Añadir unas gotas de limón a los caldos y bebidas nos ayudará a limpiar el hígado con mayor profundidad.

Por ello, los alimentos que deben componer la dieta son:

– Carnes rojas magras, pollo sin piel y pescado, a ser posible blanco.

– Harinas de trigo y fécula de maíz, arroz blanco y fideos de sémola.

– Leche, yogur y quesos de untar, todos desnatados.

– Verduras como la remolacha, calabaza, zanahoria, judías verdes, patatas en puré o hervidas, acelgas y palmitos.

– Mermeladas de frutas y dulce de membrillo.

– Condimentos suaves como laurel, orégano, vainilla, canela y tomillo.

– Frutas como manzana, pera, plátanos maduros, o dulce de membrillo.