Diferencias entre bulimia y anorexia
La bulimia y la anorexia son dos trastornos de la conducta alimenticia, con fondos psicológicos, aparecen principalmente debido a una alta autoexigencia, un perfeccionismo del cuerpo voraz, inseguridad frente a los demás, baja autoestima, miedo al fracaso por tener un cuerpo diferente y angustia por sentirse que pesa demasiado.

Por desgracia, cada vez hay más jóvenes, especialmente chicas, que sufren estas alteraciones debido a que su cuerpo no se ajusta al modelo ideal aceptado entre la sociedad. Si descubres a tiempo los primeros síntomas de estas patologías, la eficacia de un tratamiento siempre es mucho mayor.

Bulimia

– Presta atención a la forma en que tiene de mirarse en el espejo, es una patología que se caracteriza por una distorsión de la imagen del cuerpo. Las personas se ven gordas, incluso cuando están extremadamente delgadas.
– Si cuando termina de comer se pasa siempre un rato en el baño, puede ser que haya ido para vomitar los alimentos ingeridos.
– Si detectas un mal aliento o deterioro en la dentadura, puede deberse al efecto del ácido gástrico que se expulsa cuando se autoinduce los vómitos.
– Si la persona tiene el vientre hinchado puede tratarse de un problema por el abuso de laxantes.
– Controla si la persona tiene rasguños en sus dedos y manos, puede indicar que recurre al vómito y puede hacerse lastimaduras con los dientes.

Anorexia

– El síntoma más evidente es ver a la persona con extremadamente delgada, especialmente de la cintura.
– Si detectas que la persona tiene la piel seca y áspera, puede deberse a déficit nutricional que podría incluso llevarle a la muerte.
– Las palmas de las manos y las plantas de los pies amarillentas pueden indicar exceso de alimentos supuestamente “adelgazantes” como las verduras.
– Otro efecto de la anorexia es la baja temperatura corporal, debido a que el cuerpo ahorra energía.
– En el caso de una mujer, puede darse una amenorrea (falta o irregularidad de las menstruaciones), consecuencia de la pérdida de peso y del estrés psicológico que ocasiona el control alimentario fuera de lo normal.

El mejor tratamiento es el apoyo moral, la concienciación, aceptarse tal como somos y abordar el aspecto psicológico con un profesional que regula la alimentación. Siempre se recomienda combinar una buena dieta con actividad física para recuperar el tono muscular perdido. Recuerda que las personas con bulimia y anorexia siempre suelen huir cuando se les ofrece ayuda. Extrema los cuidados, procura generar confianza y evita los reproches.