Disfruta del sol según tu fototipo
El sol influye en nuesro cuerpo, en la energía y en el buen aspecto que presentamos durante el verano, pero no todos los efectos de sus rayos son positivos para nuestra piel. Es importante conocer lo qué debemos hacer antes de exponernos al sol para conseguir que sólo seamos receptores de sus propiedades beneficiosas.

El sol brilla especialmente en las playas. Durante los meses estivales nos acompaña durante más horas del día y nos anima a realizar actividades al aire libre. Sus efectos positivos se reflejan en nuestro estado de ánimo e incluso en nuestros huesos, que se refuerzan por la producción extra de vitamina solar.

Pero debemos ser cautos, pues el sol puede ser malo con una exposición prolongada y sin la debida protección, lo que puede generarnos problemas de salud. Cuando nos exponemos al sol inciden en nuestro cuerpo dos tipos de rayos principales: los infrarrojos, que producen calor, y los ultravioleta, responsables de las alteraciones visibles de la piel. Los más peligrosos son estos últimos, ya que nuestro organismo produce de forma natural un pigmento protector llamado melanina, pero sólo las personas de raza muy oscura tienen la cantidad suficiente para exponerse al sol sin correr riesgos.

Disfruta del sol según tu fototipo
Los que tenemos las pieles más claras y sensibles debemos recurrir a protectores artificiales para evitar los efectos dañinos de los rayos. Por tanto, es fundamental conocer cuál es nuestro tipo de piel para saber cómo debemos actuar. Para ello, disponemos de la escala de fototipos que cataloga el tipo de piel en función de sus características y de su facilidad para sufrir quemaduras.

Los fototipos van desde el I, en el que quedan incluidas las personas de piel muy blanca (nórdicos) y que se queman con mucha facilidad, hasta el VI, que hace referencia a las personas de color (negras), que no se queman. Una vez identificado el perfil de nuestra piel, debemos elegir el fotoprotector para la crema solar más adecuado para ella, con el fin de aumentar la capacidad de defensa frente al sol y evitar futuras enfermedades relacionadas con la piel.

Los expertos aconsejan utilizar productos con un factor de protección muy alto, sin alcohol, resistentes al agua y en spray.

Consejos para tomar el sol

– No tomar el sol entre las doce de la mañana y las cuatro de la tarde.
– No llevar ropa que deje zonas amplias de la piel al descubierto.
– No utilizar productos cosméticos, perfumes y lociones con alcohol, pues favorecen la irritación de la piel.
– Aplicar el protector solar media hora antes de exponerse al sol, renovarlo cada dos horas o después de cada baño y cubrir toda la superficie corporal expuesta.
– Utilizar protectores labiales para evitar quemaduras, deshidratación y sequedad.
– Hidratar la piel después de tomar el sol y beber líquidos para reponer las pérdidas de agua y sales minerales.