Dismetrías: Extremidades de diferente tamaño
A pesar de que a simple vista tenemos la impresión de que todos los seres humanos somos simétricos, lo cierto es que no es así. No es fácil comprobar la asimetría que puede presentar el cuerpo humano, la realidad demuestra que no todos somos simétricos. Por ejemplo, muchas personas tienen una pierna más larga que otra.

Un simple dolor de espada, cuello, cabeza o zona lumbar, puede ser debido a la dismetría, que no es otra cosa que la diferencia de altura en las extremidades inferiores del cuerpo es la causante de numerosos problemas de salud. El problema está bastante extendido, pues el 70% la población la sufre y provoca el 80% de los procesos de escoliosis, muchos especialistas aseguran que es uno de los problemas muscoesqueléticos más desconocidos de nuestros días. Desde niños a ancianos, todos podemos sufrirla en cualquier momento.

Una pequeña diferencia de tamaño puede traer grandes consecuencias, aunque sea leve, puede originar dolores en la columna, contracturas musculares importantes, lesiones en lo discos intervertebrales, hernia discal, degeneración y artrosis precoz, lesiones tanto cervicales como de caderas, tobillos o rodillas, problemas en la zona lumbar, malformaciones o gibosidades en la región dorsal.

Las dismetrías suelen aparecer debido a problemas congénitos, en los que por nacimiento una extremidad se desarrolla óseamente más que la otra, o también por descompensaciones musculares. En ocasiones, durante el crecimiento se producen dismetrías que con el tiempo se corrigen, pero otras veces perduran y pueden ocasionar problemas importantes.

Las dismetrías originan una descarga sobre la pierna más larga y provocan que la articulación vaya más forzada y como consecuencia se desgaste más. En adultos se puede operar, acortando un hueso (el fémur o la tibia generalmente) y colocando un clavo. En menores de edad, es mejor esperar a que se termine el crecimiento para valorar las dismetrías, mientras se puede corregir con plantillas.