Distinguir un esguince de una rotura de ligamento
Hacerse un esguince es algo muy común y no tiene por qué ser haciendo deporte, simplemente bajando mal un escalón o llevando tacones nos podemos hacer daño. Curarse bien los esguinces es muy importante para no tener repercusiones de esta lesión en el futuro. Ahora bien, también es muy importante distinguir exactamente qué tipo de lesión nos hemos hecho porque no es lo mismo un esguince que una rotura de ligamentos y un diagnóstico acertado puede favorecer la pronta recuperación.

Lo primero que hay que determinar para ver si se trata de una u otra lesión es el tipo de dolor que sentimos. Si es un esguince el dolor será más impreciso, mientras que en una rotura de ligamentos será más agudo. Si tienes una rotura de ligamentos te dolerá al presionar y también cuando muevas la articulación. Asímismo, el esguince se produce cuando activas de manera muy brusca un músculo que estaba en frío. La rotura de ligamento se produce cuando hacemos un cambio de dirección o un movimiento inesperado: el cuerpo va hacia un lado y el pie no le acompaña.

Otra gran diferencia entre uno y otro es el tiempo de recuperación, mientras que el esguince bien tratado puede curarse en cinco semanas, la rotura de ligamentos puede durar hasta cinco meses. Por eso es fundamental diagnosticar bien de qué lesión se trata, para darle el tratamiento adecuado. En cuanto al tratamiento para un esguince lo mejor es el descanso y someter al músculo a un efecto de frío-calor para fomentar el riego sanguíneo. En el caso de la rotura de ligamento tendrás que ir al hospital para que te hagan una radiografía y pronostiquen el grado de la rotura. Dependiendo de eso te mandarán un tratamiento diferente, pero cuenta que de cualquier modo te pasarás en casa una buena temporada con el pie en alto.