Dolores de espalda
La mayoría de los dolores de espalda responden a lesiones por sobrecarga por hábitos posturales inadecuados, no se deben a alteraciones en su estructura.

Se pueden prevenir con unos buenos hábitos posturales y con ejercicios de gimnasia para favorecer la flexibilidad y potenciar la musculatura, posturas sobre cómo colocar la espalda y técnicas de relajación que compensen el esfuerzo realizado.

La parte dorsal consta de doce vértebras que sirven de anclaje a la caja torácica, por lo que una afección del hígado, estómago o cualquier otra víscera puede reflejarse con dolor en la zona media de la espalda, aunque la causa en la mayoría de los casos suele ser mecánica.

Las vértebras lumbares son cinco que permiten gran flexibilidad a la espalda. Cuando sobrepasamos los límites de resistencia debido a sobreesfuerzos o movimientos bruscos aparece el lumbago.

A las vértebras cervicales se deben muchos de nuestros males como mareos, vértigos, dolores de cabeza, alteraciones en los ojos…

La columna cervical sostiene la cabeza que pesa entre 5 a 7 kilos y el cuello lo movemos unas 600 veces en una hora así que no es raro que se sufra de dolores cervicales, sin que ellas sean las culpables ya que la masa muscular en esta zona es muy fuerte para poder aguantar los movimientos y el peso de la cabeza, pero la tensión emocional, movimientos bruscos, posturas reiteradas, cansancio, traumatismos y demás pueden inflamar o debilitar algún múscculo que suele ser la causa del dolor.

Es muy bueno practicar yoga o cualquier otra técnica de relajación porque ayuda a descargar las tensiones acumuladas a lo largo de todo el día.

Cuando se sufre de dolor en la espalda el reposo absoluto en cama es contraproducente, es mejor practicar actividades físicas suaves y aplicar calor local varias veces al día además de los famosos masajes que suelen ser muy efectivos.