Donar óvulos, donar vida
Hoy día las cifras de infertilidad están creciendo y por múltiples causas como el estrés, entre otras, las parejas tienen problemas para quedarse embarazados. Una de cada cuatro parejas tiene problemas de concepción y una de cada cinco mujeres necesitará un óvulo de otra mujer para poder tener un hijo. ¿Y de donde vienen estos óvulos? De la donación anónima. Ya sea por solidaridad o por dinero (Se suele pagar una cantidad a la donante) miles de mujeres donan al año sus ovocitos, lo que permite que otras mujeres tengan sus propios bebés.

Con las crisis económica han aumentado las donaciones, ya que el beneficio puede rondar los 900 euros, pero si te decides a hacerlo, sea por la razón que sea, piénsatelo bien y no lo hagas a la ligera, ya que al fin y al cabo se trata de un proceso médico. Antes existía el riesgo de hiperestimulación ovárica, pero hoy día el proceso ha evolucionado mucho y ya no existe ese riesgo. Lo único que puede aparecer son molestias parecidas a las del síndrome premenstrual. Para que el resultado sea óptimo, los ciclos de la donante y la receptora deben ponerse al mismo ritmo con medicamentos orales y una vez conseguido la que aporta los óvulos recibirá inyecciones subcutáneas diarias durante dos semanas. Después de esta estipulación se extraen los óvulos con la paciente sedada. Este paso no supone ningún riesgo, pero siempre está bien tener presente que vas a ser sedada y quizá no sea agradable.

La peor parte de la donación es que es posible que los embarazos finalmente no salgan adelante, lo que puede producir frustración, pero de todas maneras hay que ponerse en el lado positivo y que con suerte tarde o temprano se logrará. España es uno de los países que más donaciones hace por varias razones: por un lado nuestras leyes son menos restrictivas que las de los países vecinos y los procedimientos utilizados son de gran calidad. Si quieres realizar esta labor altruista asesórate bien y busca un lugar de confianza, pregunta a tu médico de cabecera o en el hospital.