Dormir a pesar del calor
Cuando llega el calor veraniego, dormir se convierte para algunos en una auténtica hazaña. Con las altas temperaturas el cuerpo se resiente y empiezan los síntomas como molestias en las piernas, dolor de cabeza, sudoración… y la consecuencia es que resulta imposible conciliar el sueño. El calor nos pone nerviosos y no sabemos qué hacer. A continuación te decimos unos consejos básicos para combatir el calor:

-Cerrar las ventanas y las persianas durante las horas más calurosas del día y ventilar la casa con un ventilador o aire acondicionado. Eso sí, hay que apagarlo por la noche porque además de ser un gran gasto energético es perjudicial para la salud.

– Date una ducha de agua fría antes de dormir, centrándote sobre todo en las piernas

-Utiliza ropa de cama ligera y de tejidos que traspiren bien.

-Método de la toalla: pon una toalla mojada con hielo sujetándose entre dos sillas y abajo un cubo para que recoja el agua del hielo que se derrita. Pon al lado un ventilador orientado hacia la cama, te llegará la humedad de la toalla y te refrescará.

-Método egipcio: humedece las sábanas con las que te vas a tapar.

-Coge unos calcetines de algodón finos y mójalos, escúrrelos para que queden húmedos (pero no mucho) y póntelos. Enfriar los pies reduce la temperatura corporal y de la piel.

-Intenta dormir con los brazos y piernas extendidos y pensar en cosas frescas. Dormir de lado también ayuda a refrigerar el cuerpo. Nunca boca abajo.

-Deja las puertas abiertas para intentar hacer corriente en la casa.

-Cena ligero.

– Usa una almohada individual y pequeña, agobia menos que una grande.

-Deja un vaso de agua en la mesilla para hidratarte de vez en cuando.

– Haz un poco de ejercicio ligero antes de dormir.