Dormir bien previene futuros problemas cardiovasculares
Desde siempre hemos escuchado que dormir bien es bueno para la salud. Cuando alguien tiene problemas de algún tipo y acude al médico, normalmente se le pregunta si duerme bien. La verdad es que es un factor muy en cuenta para iniciar la prevención de futuras enfermedades.

Gracias a varios estudios llevados a cabo por prestigiosos médicos, se ha llegado a la conclusión de que si no se duermen las horas necesarias hay muchas más posibilidades de sufrir calcificación de las arterias coronarias, hipertensión y, en consecuencia, problemas cardiovasculares que nos afectarían a largo plazo.

Cuando dormimos, no sólo descansa el cuerpo, también lo hace la mente. Las funciones orgánicas se ven disminuidas y recuperamos energía tanto física como psíquica, fundamental para afrontar el día a día. Si no somos capaces de llevar a cabo esa recuperación, empezamos a experimentar problemas de memoria, estado de ánimo y concentración.

Físicamente nosotros también notamos estos cambios producidos por la falta de sueño. Se altera el ritmo cardiovascular y la temperatura corporal y se libera la molécula del estrés y el azúcar en sangre, entre otras consecuencias.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España las personas de entre 25 y 64 años duermen un promedio de 7,22 horas, cifra que se eleva a 7,44 en personas de más edad. En la adolescencia, se recomienda dormir unas 9 horas diarias para facilitar el desarrollo intelectual. Para el resto de personas, lo ideal es dormir entre 7 y 8 horas diarias en un lugar un poco fresco, oscuro y tranquilo.