Dormir la siesta o no
Justo en la época vacacional es cuando más escuchamos la palabra siesta. Normalmente esta siesta es interrumpida finalmente y según algunos expertos, la perturbación de este sueño puede afectar a la memoria a la hora de tomar decisiones. Pero por otro lado, tomando una siesta también se puede aumentar un tipo de memoria que nos ayudará a ser más creativos. ¿En qué quedamos?

La siesta es el descanso perfecto para las denominadas víctimas del mundo moderno. Las encuestas indican que pocos adultos alcanzan las recomendadas siete u ocho horas de sueño por la noche. Demasiada poca claridad es peligrosa: la falta de sueño no sólo está presente en muchos accidentes de coche, también producen otra serie de accidentes. La falta crónica de sueño conduce a serios problemas de salud.

Con el tiempo, la falta de sueño puede “erosionar” el cuerpo de forma que nos deja más vulnerables a las enfermedades cardíacas, la diabetes y otras enfermedades. Más común que el insomnio, sin embargo, es el sueño fragmentado. Los científicos cada vez centran más sus estudios en la poca duración del sueño y en la calidad del mismo. Esto es lo que se denomina como la intensidad del sueño. Esta intensidad ayuda al cerebro a mantener o no los recuerdos.

Particularmente importante es “el sueño de ondas lentas”, un período de sueño muy profundo que es más temprano que el sueño REM (más conocido). Algunos estudiosos del tema sospechan de un papel más activo del sueño de ondas lentas en la siesta pero, se puede cortar. Se supone que durante ese tiempo, el cerebro sigue funcionando y resuelve problemas hasta llegar a nuevas ideas. Sea así o no, la verdad es que la siesta, es todo un clásico durante las vacaciones
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