Ejercicios para la postura
La falta de ejercicio diario, los excesos de carga y los hábitos posturales incorrectos en el trabajo son los principales causantes del dolor de espalda que sufren muchas personas. Estos hábitos posturales que no son saludables pueden propiciar el desarrollo de enfermedades crónicas del corazón, diabetes y obesidad. Es por eso que los beneficios que aporta a la salud y a la calidad de vida la práctica de deporte es indiscutible. Mover el cuerpo es eficaz para disminuir el riesgo de molestias en el sistema muscular y además ayuda a corregir la postura.

Una posición corporal idónea ayuda a potenciar la elasticidad, la tonificación y la coordinación de los músculos de la espalda. Para conseguirlo debemos seguir unas normas posturales en todas las actividades cotidianas para que la espalda soporte la menor carga posible. Estos consejos te ayudarán a reducir dolores y a conseguir un equilibrio corporal que mejorará tu salud a largo plazo. Llevar a cabo todos estos esfuerzos de la forma más adecuada no sólo previene el riesgo de sufrir dolor en la espalda, sino que mejora la autonomía de quienes ya lo padecen.

Los buenos hábitos posturales, son más importantes a medida que nos hacemos mayores, pueden llevarse a cabo mientras se realiza cualquier actividad cotidiana, desde fregar los platos a subir a un coche. Otro aspecto destacado es la posición corporal. Se puede estar acostado, sentado o de pie, levantarse y sentarse, realizar tareas domésticas, atender a los niños, practicar deporte o estar en el trabajo. Además es fundamental siempre realizar estiramientos para no hacer movimientos que puedan dañar nuestras articulaciones.

Uno de los métodos más utilizados es la técnica individualizada de reeducación postural global, que consiste en un análisis detenido de los “vicios posturales” en el ámbito cotidiano y su posterior corrección. En este método, se coloca al paciente ante un espejo para que sea consciente de las posturas erróneas y cómo corregirlas. Con un poco de conciencia, siempre intentaremos tener la espalda recta y los hombros bien erguidos hacia detrás, nunca caídos.