El ácido láctico
Seguramente alguna vez habréis oído hablar del ácido láctico, sobretodo aquellos que practiquéis algún deporte con cierta asiduidad. Cómo seguramente la mayoría de vosotros no sabrá realmente lo que es o qué efectos tiene sobre nuestro cuerpo, hoy os aclararemos algunas dudas importantes.

El ácido láctico se genera en deportes que son aeróbicos, deportes que se practican durante mucho tiempo continuado y a una intensidad moderada o baja. El ciclismo, la natación o el fútbol son algunos ejemplos claros. En deportes anaeróbicos en los que hay más explosividad que duración del ejercicio, éste no se genera. Ejemplos de estos deportes son el salto de pértiga, los 100 metros lisos o los lanzamientos de jabalina, disco y peso.

Cuando llevamos a cabo una actividad física de larga duración, nuestro cuerpo utiliza como combustible las grasas (por eso adelgazamos) y los carbohidratos (glucosa). Precisamente el ácido láctico es el producto de deshecho de la glucosa. Cuanta más glucosa utilizada, más ácido láctico tendremos en sangre.

Es importante conocer el grado de ácido láctico en sangre porque puede ser un buen indicador para saber si estamos trabajando correctamente. Si los niveles son muy elevados, quizá estemos llevando a cabo más ejercicio del realmente necesario.

¿Cómo puedo calcular la cantidad de ácido láctico?

La cantidad de ácido láctico se calcula muy fácilmente. Tan sólo hay que extraer una gota de sangre del lóbulo de la oreja o de la yema dedo para posteriormente colocarla en una aparato llamado Lactómetro. En un minuto tendremos el resultado esperado y así podremos decidir si subir, bajar o mantener la carga del entrenamiento.

Reducir el ácido láctico tras el entrenamiento

Para eliminar el ácido láctico lo mejor es realizar más ejercicio. Esto no quiere decir volver a correr una maratón por ejemplo. Lo que queremos decir es que va muy bien correr a trote suave durante 10 o 15 minutos para que el ácido láctico se movilice hacia el torrente sanguíneo y de ahí vaya a metabolizarse en el hígado. Este método fue empleado en España por primera vez por el ex entrenador del Real Madrid Benito Floro, quien tras los partidos hacía dar vueltas al campo a sus jugadores.
También nos puede ayudar a recuperar un buen masaje o un baño relajante en un jacuzzi.