El ajo es bueno para el corazón
Así es. El ajo tiene innumerables beneficios y propiedades para el motor de nuestro cuerpo, es decir, nuestro corazón.

¿Conoces algunas de estas propiedades? ¿Quieres saber por qué debes tener en la despensa de tu cocina este ingrediente? A continuación te desvelamos algunas curiosidades sobre los muchos beneficios del ajo en nuestra dieta.

Para prevenir enfermedades

Antes de nada, vamos a responder a la siguiente pregunta: ¿por qué es tan bueno el ajo para nuestro corazón? Según numerosos estudios, el ajo crudo es un poderoso remedio para prevenir problemas cardíacos, reducir el colesterol y controlar la hipertensión.

Algunos componentes que contienen los ajos actúan como anticoagulantes naturales, ayudan a mantener la presión arterial y también favorecen la circulación sanguínea. En otras palabras, el ajo es muy saludable para el buen funcionamiento del corazón.

El ajo es bueno para el corazón

Muchos nutrientes y vitaminas

Y todos sus beneficios son debido a los nutrientes que contiene el ajo, entre ellos hierro, potasio, cobre, magnesio, zinc, vitaminas A, B y C, y también calcio. Un alimento que protege nuestro corazón de muchas enfermedades, gracias a su poderoso efecto diurético, antiinflamatorio, antihipertensivo y anticancerígeno, que aumenta las defensas.

Como ves tenemos muchos motivos para equipar nuestra despensa con este ingrediente. Una planta herbácea que los expertos en nutrición nos recomiendan consumir preferiblemente cruda.

La opinión de los expertos

Los investigadores de la Universidad de Alabama, en Estados Unidos, han dado con la clave de todo. El secreto de los beneficios del ajo se encuentra en la alicina, que se convierte en unos compuestos de sulfuro que reaccionan con los glóbulos rojos de la sangre y ayudan a relajar los vasos sanguíneos, permitiendo que la sangre fluya con mayor facilidad.

Y un buen ejemplo de los muchos beneficios de este milagroso ingrediente es que los países en los que el ajo forma parte importante de la dieta, como por ejemplo en el Mediterráneo, las cifras de enfermedades cardiovasculares son mucho menores.