El asma y las mascotas
Tu perro puede ser uno de tus mejores amigos, pero si sufres asma puede convertirse en tu peor enemigo. Según algunos estudios realizados hay más personas alérgicas a los gatos que a los perros, pero aquellos que son alérgicos a los perros padecen una alergia más irritante que con otros alérgenos como el moho o los ácaros del polvo.

El estudio que afirma esto se realizó con 809 hombres y mujeres con asma de tipo leve a moderada que se sometieron a pruebas cutáneas con diversos irritantes. Para medir su sensibilidad a un alérgeno, los investigadores observaron los comportamientos en diferentes áreas: su capacidad para exhalar mientras están expuestos a un irritante, la cantidad de gas de óxido nítrico en la respiración y la naturaleza de la flema.

El asma y las mascotas
La caspa del perro puede fue la prueba más irritante, la que más disminuía la función pulmonar y provocaba mayor inflamación. Otra investigación paralela ha sugerido que los gatos de casa pueden proteger al bebé del asma. Sin embargo, el otro estudio ha demostrado que tanto los perros como los gatos son un problema para los adultos con problema de respiración. Curiosamente, los investigadores han comentado que el polen no parece exacerbar los pulmones tanto como la caspa de los perros y de los.

Algunos médicos dicen que las mascotas no tienen por qué ser “expulsadas” de casa tan rápidamente. Es posible convivir con ellas siempre que se adopten las medidas suficientes para reducir la exposición a los alérgenos. Consulta con un médico especialista.