El café descafeinado
Muchas personas beben café para sentir esa sacudida agradable que proporciona la cafeína para poder “espabilarse”. Sin embargo, el café también está disponible en otras variedades, entre las cuales se encuentra la descafeinada. Dado que la cafeína es un elemento presente de forma natural en el café, ¿cómo eliminar la cafeína? Los granos de café contienen cafeína.

La cafeína es un elevador del humor natural y combate los efectos de la fatiga. Todo bien, ¿verdad? Sin embargo, el exceso de cafeína puede tener efectos negativos. El consumo excesivo de cafeína puede hacer que la gente esté demasiado nerviosa y que les impida dormir bien. Beber grandes cantidades de café sin filtrar (más de 5 tazas al día) se ha asociado con el aumento de los niveles de colesterol. Además, el consumo de cafeína en mujeres embarazadas ha demostrado tener efectos adversos sobre el feto en desarrollo.

Por estos motivos, muchas personas deciden tomar café descafeinado. El café puede ser descafeinado usando varios métodos: con un proceso directo, utilizando solventes como el formaldehído que se utilizan para absorber la cafeína del café, etc. Independientemente del método que se utilice, el proceso del café descafeinado no elimina todos los restos de la cafeína del café. Una taza normal de café preparado tiene alrededor de 100 mg de cafeína, una taza de café descafeinado sólo tiene alrededor de 4 mg de cafeína.

Con el fin de ser etiquetado como café descafeinado, este debe haber perdido, al menos el 97% de su cafeína. Alrededor del 10% de todo el café que se vende en el mundo es descafeinado. Para aquellos que tienen problemas con el estómago, como por ejemplo el ardor, el café descafeinado no les supondrá demasiada diferencia, ya que puede causar los mismos efectos.