El calor y las personas mayores
Los tranquilos días de verano no siempre son demasiado saludables para las personas mayores. Las altas temperaturas pueden causar calambres, agotamiento y, el problema más grave, golpes de calor. Muchas personas, sobre todo los ancianos y los más jóvenes, pueden llegar a fallecer por diversos problemas con el calor. Debes comprobar de forma regular que la persona o el niño están en un lugar fresco y beben suficiente líquidos. Las personas con mayor riesgo son aquellos que:

– Tiene más de 50 años de edad.
– Viven en casas sin aire acondicionado o una buena ventilación.
– Tienen problemas de salud, como por ejemplo la presión arterial alta y problemas cardiacos, pulmonares o enfermedades del riñón.
– Toman medicamentos que pueden hacer más difícil que el cuerpo se enfríe a través de la transpiración. Estos incluyen diuréticos, sedantes, tranquilizantes y algunos medicamentos para la presión.
– Sufren de sobrepeso o su peso es insuficiente.
– Toman bebidas alcohólicas.

Para prevenir estos problemas con el calor, puedes seguir estos consejos:

– Bebe líquidos durante todo el día, incluso aunque no tengas sed. Debes beber, al menos, ocho vasos de agua. Evita la cafeína y el alcohol, que incrementan la pérdida de líquidos.
– Abre las ventanas por la noche para que haya ventilación cruzada.
– Cierre las cortinas o las persianas durante las horas más calurosas del día.
– Trata de pasar las horas más calurosas del día en un lugar con aire acondicionado.
– Utiliza ropa con tejidos naturales como el algodón. La ropa de colores claros atrae mucho menos al sol por lo que no tendrás tanto calor.
– Evita el ejercicio físico y el exceso de actividad.