El estrés aumenta el colesterol
Es indudable que el estrés es perjudicial para el organismo. Hace que nos suba la tensión, perjudica al estómago, afectando a prácticamente todos los sistemas del cuerpo humano. Diversos estudios han constatado también que existe una estrecha relación entre el alto nivel de estrés y el colesterol.

Esto se debe a que el estrés nos altera el sistema nervioso, lo que se traduce en un aumento dela insulina así como de los niéveles de colesterol. Además, las situaciones estresantes a las que nos enfrentamos día a día hacen que se activen las glándulas suprarrenales, que son aquellas que elevan el colesterol.

Por ello, si tenemos colesterol, no deberemos limitarnos a seguir una dieta o realizar ejercicio diariamente, sino que deberemos también aprender técnicas de relajación que podremos utilizar en cualquier ocasión siempre que el paciente note que se incrementa su estado de ansiedad.

Para paliar este efecto lo mejor es realizar ejercicio de forma regular, seguir una terapia que nos permita liberarnos del estrés y, si es posible, realizar una terapia física, que es la que mejores resultados obtendrá el paciente. Además, el ejercicio físico le permite relajarse, con lo cual se equilibra el nivel de colesterol en sangre.

Esto es importante, porque no debemos olvidar que una de las causas más comunes del Infarto es tener un historial de colesterol alto. El colesterol va poco a poco obstruyendo las arterias hasta que llega un momento en que se produce una obstrucción el paciente pone su vida en riesgo.

Para ello, es aconsejable que el paciente visite a un profesional que le puede asesorar sobre las distintas técnicas de relajación que puede utilizar a la hora de enfrentarse al estrés, ya que éste es uno de los mejores modos de controlar el colesterol.