El latigazo cervical
El latigazo cervical, también llamado lesión por extensión cervical brusca, se debe a una extensión o flexión repentina de los músculos y partes blandas de la columna cuando el cuerpos es sacudido de forma repentina y con fuerza. Normalmente es una lesión que se produce cuando vamos en el coche y chocamos, momento en el que nuestra cabeza se desplaza atrás y adelante rápidamente, de ahí la importancia de los reposacabezas.

Los síntomas principales del latigazo son dolores de cabeza frecuentes, rigidez en el cuello y nuca, que a veces se extiende a los brazos y mareos. Estos síntomas aparecen normalmente a los pocos días del accidente y desaparecen a los pocos días, ya que normalmente se trata de una dolencia de poca importancia.

Sin embargo, si tras el accidente se experimenta pérdida de memoria o dolor muy grande en la nuca acompañado de hormigueo en los brazos, se hará necesario consultar al médico para que determine la posible existencia de otro tipo de lesión.

Para evitar la rigidez del cuello y la nuca provocada por el latigazo se pueden hacer una serie de ejercicios:

– Colocarse frente a una puerta o una pared apoyando la cabeza en la misma y mover los ojos en el sentido de las agujas del reloj. Repetirlo varias veces, ya que de ese modo ejercitamos los músculos de la cabeza.

– Mover ligeramente la nuca hacia atrás, elevando la barbilla. Hacerlo lentamente y nunca forzar. Si se siente mucho dolor se debe detener el movimiento inmediatamente. Después intentar tocar el pecho con la barbilla, volver a la posición inicial y repetir.

– Inclinar la cabeza de forma que la oreja derecha toque el hombro derecho, manteniendo la mirada en un punto fijo. Volver a la posición inicial, inclinarla hacia el hombro contrario y repetir.