
La fascinación del mundo con el queso es difícil de describir con palabras y más cuando se trata de un alimento que, en estado normal, no es malo para nuestra salud. Para muchos, el queso azul se ha convertido en una verdadera tentación, más que el queso suizo, el queso feta, el queso cheddar o el queso de cabra. Existen diferentes tipos de queso azul.
Para producir el queso azul, es necesario el uso de la leche de vaca, oveja, o de cabra. A la leche se le añade un tipo de moho llamado penicillium. Si te gusta este tipo de queso seguro que no has olvidado los particular que es su olor. Esto se debe a ciertas bacterias cultivadas que están presentes en él. Por supuesto, para realizar los diferentes tipos de quesos azules que existen se utilizan procedimientos únicos que consiguen darles un sabor, textura y aroma diferentes.
El queso azul tiene una gran cantidad de calcio lo que hace que sea perfecto para fortalecer nuestros huesos. Es muy recomendable para las mujeres embarazadas a la hora de reforzar los índices del calcio. Gracias a su alto contenido en zinc, este tipo de queso facilita la asimilación por parte de nuestro organismo de la insulina.
Al tener un alto contenido en zinc también ayuda a nuestro cuerpo a combatir la fatiga. Cuando tomes una porción, te darás cuenta de ese toque salado que tiene. Su textura suele ser suave y desmenuzable. Si quieres comerlo de manera diferente puedes utilizarlo para realizar diferentes salsas.
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