El timo de las pulseras Power Balance

No tienen ningún tipo de base científica.

Consumidores en Acción acaba de denunciar a la empresa Power Balance España ante por atribuir propiedades milagrosas a sus pulseras y otros productos como colgantes, tarjetas plásticas y pegatinas. En la publicidad de estas famosas pulsares, la empresa asegura que contienen un holograma con una frecuencia que proporciona al cuerpo nuevamente un estado de armonía y equilibrio como lo tuvo antes de la contaminación por sustancias químicas, comidas rápidas, la falta de ejercicio y el estrés.

Las pulseras se ofertan ofreciendo flujos de energía a través de los puntos de acupuntura. Con señales electromagnéticas se generan estímulos que encaminan tanto el proceso bioquímico de reducción del dolor, como las endorfinas, hasta puntos específicos del cuerpo, según informa la empresa que las distribuye. Incluso se atreven a decir que pueden evitar que la vida se convierta en un círculo vicioso de molestia y estatismo que compromete seriamente nuestras capacidades.

Power Balance asegura que con sus artículos se logra el aumento del equilibrio, la fuerza, flexibilidad, resistencia, enfoque, coordinación y ritmo. Sin embargo, FACUA argumenta en sus denuncias que la empresa se salta las normas sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria. La normativa prohíbe la publicidad de productos, materiales, sustancias, energías o métodos que sugieran que su uso o consumo potencian el rendimiento físico, psíquico, deportivo o sexual. La publicidad de Power Balance comete otra práctica prohibida como mostrar testimonios de personas famosas o conocidas por el público para intentar convencer al público de esos efectos saludables para el cuerpo que no han sido demostrados por la ciencia.

Por otro lado, la OCU considera que sus pretensiones carecen de fundamento científico y la comparan con un “placebo”. Este tipo de productos promete, bajo enunciados indemostrables, efectos supuestamente beneficiosos. Además, critica que su publicidad se limita a prometer cosas que dependen de nuestra percepción subjetiva, tales como fuerza, elasticidad, equilibrio o estado de ánimo. Sus beneficios son absurdos en sí mismos.