El tráfico de órganos ya es un delito
“Vale un riñón” es una expresión que utilizamos cuando queremos expresar que algo es muy caro y esto es así porque los órganos son algo muy valioso y vital para las personas. Tanto que como suele pasar alrededor de todo lo que tiene un valor importante, surgen mercados que comercializan con estos “productos”. El fenómeno de compra-venta de órganos es una actividad cada vez más extendida y con Internet aún más, porque los intercambios se pueden hacer sin riesgo de ser “pillado”.

En 2004 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la venta de órganos era contraria a la Declaración Universal de Derechos humanos y pedían a los médicos que no realizaran trasplantes que sospecharan que venían de una transacción ilícita. Sin embargo, las mafias entorno a este marcado han continuado creciendo y todavía son muchos los que venden sus órganos a cambio de una cantidad. La crisis económica mundial ha acentuado esta situación.

Ahora el panorama legal ha cambiado. A partir del jueves, la reforma del Código Penal, introduce como delito tipificado el tráfico ilícito de órganos humanos y el trasplante de éstos será sancionado. El receptor de uno de estos órganos que consienta una de estas operaciones aún sabiendo que el órgano que le van a trasplantar es ilegal será sancionado por lo penal, hasta ahora sólo se consideraba un delito de lesiones. Es posible que se sigan haciendo intercambio de órganos y las mafias de este mercado seguirán existiendo probablemente, pero el hecho de convertirlo en un delito ya es un paso más para erradicar este problema.