El trastorno de procesamiento auditivo central
El trastorno de procesamiento auditivo central, es un deterioro de la capacidad para reconocer y comprender la información auditiva. Las personas con este trastorno pueden tener problemas para seguir instrucciones y no comprender la información que escuchan. Entornos con problemas de acústica o ruido de fondo pueden agravar el problema. Este problema se considera un trastorno del lenguaje y del aprendizaje.

Se asocia con problemas de audición y/o problemas cognitivos. Los síntomas incluyen: la necesidad de poner la TV y la radio más fuerte de lo normal, la interpretación de las palabras demasiado literalmente, problemas para comprender una conversación rápida, confundirse con palabras que suenan parecidas, memorización pobre, número excesivo de preguntas, dificultad para seguir direcciones, distraerse fácilmente, tener problemas de pronunciación y pedir a la gente que repita las cosas con frecuencia.

Muchos de estos síntomas son parte normal del desarrollo de algunos niños. Si los pequeños sufren más de cuatro de los síntomas que te hemos comentado anteriormente, deberás llevar al médico para averiguar si el pequeño tiene este problema o no. Algunos de estos comportamientos pueden explicarse simplemente como un problema en el oído medio. Sin embargo, es importante que los padres no esperen para acudir al médico, con la intención de que esos síntomas se pasen.

Existen diferentes pruebas para diagnosticar este trastorno de procesamiento auditivo central. Estas pruebas deben ser realizadas por un otorrino que será el encargado de evaluar la pérdida auditiva periférica. Un médico puede descartar causas médicas, un educador proporcionará información suficiente sobre el progreso académico, un patólogo se encargará de evaluar el habla y el lenguaje, y tal vez un psicólogo podrá evaluar los efectos de los problemas cognitivos. La información detallada proporcionada por el otorrino es quizás la más importante.