El uso de los minerales en cosmética
En tiempos antiguos, cuando la medicina estaba más ligada al mundo natural y los cosméticos industriales no existían, las personas recurrían a los minerales para solucionar multitud de problemas.

Parece que hoy en día se está volviendo poquito a poco al uso de productos más naturales, ya que según numerosos estudios la química imperante perjudica nuestra salud.

Los productos a base de minerales juegan un papel muy importante dentro de esta tendencia hacia lo natural. El más conocido es el desodorante de piedra de alumbre, mineral usado desde la Antigüedad para eliminar el mal olor corporal. Podemos encontrar piedras de alumbre en estado natural, que se utilizan humedeciéndolas con agua y aplicándolas en las axilas; de esta forma crean una película antibacterias que desodoriza la zona. Sus defensores indican que con estas piedras de alumbre se eliminan los efectos nocivos para la salud del aluminio, que está presente en casi todos los desodorantes comerciales; sin embargo no acabo de ver la ventaja: la piedra de alumbre es un sulfato doble de potasio y aluminio, así que creo que los fabricantes deberían proporcionarnos más información y no echar las campanas al vuelo así como así.

Lo que sí es cierto es que algunas marcas del ámbito cosmético han sustituido ingredientes sintéticos por minerales, creando así productos que minimizan el riesgo de alergia. En este ámbito tenemos las cremas con factor de protección solar a base de minerales como el óxido de zinc, que refleja la luz del Sol. O también maquillajes que, en lugar de siliconas y pigmentos no naturales, ahora incorporan pigmentos minerales; a modo de curiosidad, las antiguas egipcias se pintaban los labios con piedra de óxido de hierro humedecida.

No hay que olvidar el papel que cumplen los minerales en las cataplasmas elaboradas a base de arcilla, que pueden aplicarse tanto para limpiar y renovar la piel como para aliviar zonas doloridas.