Elegir el calzado deportivo correcto
Cuando practicamos algún deporte, uno de los aspectos en los que más atención deberemos poner es en la elección de un buen calzado deportivo. Muchas veces nos parece que es suficiente con utilizar cualquiera de las zapatillas deportivas que tenemos por casa, sin preocuparnos de si son adecuadas o no.

Lo primero que deberemos tener en cuenta es qué tipo de deporte vamos a realizar, ya que no utilizaremos las mismas zapatillas para andar, para hacer jogging o jugar al tenis.

También es importante tener en cuenta dónde vamos a realizar nuestra actividad física.

No es lo mismo correr por asfalto que por tierra o por pista, y dependiendo de la dureza del terreno deberemos elegir unas zapatillas con mayor o menor absorción de impacto para evitar así lesiones en las articulaciones.

No debemos tampoco utilizar calzado deportivo “de calle”, el que usamos a diario. Este tipo de zapatillas no sujeta bien el pie, lo que puede llevar a desplazamientos involuntarios de la planta del pie en el interior de la zapatilla, que nos pueden provocar incluso la rotura o el despegamiento de la fascia plantar o dorsal, así como lesiones en los ligamentos o esguinces de tobillo.

El siguiente paso es determinar cuál es nuestro tipo de pie. Aunque pueda parecerlo no todos son iguales. Unos tienen el pie plano, otros un empeine alto y todo ello influirá en la elección del calzado. En muchas marcas encontramos calzado especial para cada configuración, asegurando así una práctica deportiva mucho más segura.

También debemos tener en cuenta el precio de la zapatilla. No es necesario que nos cuesten un ojo de la cara, pero tampoco deberemos decantarnos por algunas sólo porque nos resulten muy baratas. Un término medio bastará para indicarnos que la elección es correcta.