vino Elegir un buen vino
Las investigaciones que alaban las propiedades más saludables del vino cada día son más numerosas. Antioxidante, anti-envejecimiento, digestivo, acelerador de la depuración del colesterol, etc. Pero ¿sabes elegir un buen vino? Sorpresa: el buen vino no es ni caro, ni viejo. Las normas generales de degustación de mover de forma circular, oler y saborear, son un gran comienzo, pero debes saber algunas cuantas cosas:

- La apariencia no lo es todo
La etiqueta puede ser muy atractiva, pero esto no significa que sea un buen vino. Examina toda la información que puedas en dicha etiqueta, antes de comprar la botella. Fíjate en datos como por ejemplo: el proceso de envejecimiento, los importadores, la región, etc. Pide recomendaciones a otras personas.

- Olor atractivo
Remuévelo y aspira su fragancia. Tendrás incluso que fijarte en cómo se desliza por los laterales de la copa. Una vez que pases a olerlo, notarás el mensaje que rápidamente te va a mandar tu nariz. Si el olor te resulta demasiado fuerte o desagradable, será mejor que no pruebes ese vino.

- Utiliza tu lengua
Permitir que el vino entre en tu boca y que empape tu lengua. Utiliza tus papilas gustativas para intentar averiguar los diferentes sabores que te vienen a la mente. Si el sabor a fruta (ciruelas, moras, cerezas, frambuesas, cítricos, melón, durazno) persiste en tu lengua después de tragar, tendrás “entre tus manos” un vino complejo y equilibrado.

- Mira las fechas
¿Burdeos de 2005? Buen año. Estudia los años de las mejores cosechas y las regiones más importantes. El calor o frío extremos, o demasiada lluvia, pueden hacer que la calidad de la uva no sea demasiado buena.