¿Es bueno tomar chicle?
Mascar chicle es un hábito muy extendido en todo el mundo, pero ¿de dónde viene esta costumbre? Ya en la Antigua Grecia, en Egipto o incluso en la Prehistoria se conoce que los hombre mascaban resinas de árboles con objetivos medicinales. Sin embargo el origen “oficial” del chicle se lo debemos a la cultura Maya, es un invento que surgió en el sureste Mejicano. Los mayas recogían la savia del árbol Chicozapote y tras un proceso de secado conseguían una goma masticable que usaban para limpiarse los dientes o calmar el apetito.

Desde entonces, el desarrollo del chicle ha evolucionado hasta tal punto que hay chicles de cientos de sabores, con o sin azúcar, incluso chicles con sabor a nicotina para dejar de fumar. El mascar chicle se ha convertido en algo habitual y se ha desvinculado de sus funciones originales, pero aún así se puede decir que puede tener unas propiedades beneficiosas para la salud.

Por ejemplo, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California, el chicle tiene propiedades beneficiosas para personas que sufren de estreñimiento. Los investigadores de este estudio dieron chicle a pacientes operados de vejiga y comprobaron que evacuaron antes que los que no habían tomado la goma de mascar. Esto es debido a uno de los ingredientes principales del chicle: el sorbitol, que tiene funciones laxantes. Otros investigadores, sin embargo, consideran que si se consume en una cantidad excesiva puede acarrear diarrea crónica y una pérdida excesiva de peso.

Relacionado con esto último, también se dice que el chicle ayuda a las personas que quieren adelgazar. Desde los chicles inventados a tal efecto con el Sbelt gum (que contiene inulina y té verde) hasta los chicles tradicionales, todos ayudan a saciar el apetito. Si se mastica un chicle quince minutos antes de comer, luego tendremos menos hambre e ingeriremos menos cantidad de comida, ya que el chicle es saciante. Eso sí, hay que evitar los chicles que contienen azúcar.

Hay personas que dicen que mascar chicle perjudica los dientes, pero en realidad no es así porque el xilitol y el sorbitol ayudan a barrer los desechos de la boca cuando se libera saliva pero sin provocar caries. Además si no se tiene la oportunidad de lavarse los dientes después de comer, un chicle mentolado dejará un toque de frescor en el aliento.

Por último, el chicle es bueno para reducir la ansiedad porque masticar algo ‘dulce’ sin azúcar ni calorías ayuda a calmar los nervios. Lo mismo pasa con los chicles de nicotina que ya hemos mencionado, reducen las ganas de fumar. Hay quien dice que también es bueno para la memoria porque aumenta el flujo sanguíneo hacia ciertas partes del cerebro. Después de todas estas ideas sobre el chicle, sólo te queda elegir tu sabor favorito.