Estudios sobre los probióticos
La mayoría de nosotros sabemos algo acerca de las buenas bacterias (probióticos) en el estómago, gracias a la publicidad. Dos millones de personas consumen estos probióticos en forma de bebidas, yogures, cápsulas, etc. La ciencia ha llegado a aceptar una parte de los comentarios tan positivos que realizan los estudiosos de estas bacterias. Según sus “fans”, estos ayudan a combatir el mal funcionamiento de los intestinos por lo que la salud intestinal es mucho mayor.

Actualmente, nuevas investigaciones sugieren que los probióticos podrían tener beneficios que van más allá del intestino, tales como el tratamiento de enfermedades como la diabetes tipo 1 o la fibromialgia. También,otras investigaciones indican que los probióticos podrían incluso ser capaz de ayudar a perder peso.

Los científicos están desarrollando un estudio específico para ver cómo funcionan a la hora de prevenir las caries dentales, luchar contra los dolores de garganta, luchar contra el olor corporal, etc. Algunos se atreven incluso a hablar de futuras vacunas para tratar enfermedades inflamatorias. Otro tema ya es el de los productos de la limpieza para el hogar con probióticos. Kathryn Marsden, nutricionista y escritora, acaba de publicar un libro en el que realiza un análisis global de la ciencia de las bacterias intestinales y las ideas más recientes sobre el uso de los probióticos para tratar una amplia variedad de enfermedades.

Existen diferentes tipos de bacterias que viven en nuestro cuerpo, la mayoría en nuestros intestinos. A estas se las conoce como bacterias comensales, y en circunstancias normales no causan ningún daño. Algunas son útiles, pero otras tienden a ser potencialmente perjudiciales.