Evita los eczemas con jabones artesanales
En el siglo XXI, la mayoría de la gente compra los típicos jabones y geles líquidos que venden en los supermercados y grandes almacenes. La higiene es muy importante, pero cuando se trata de nuestra piel debemos conseguir una hidratación total y si podemos evitar los conservantes que caracterizan a los fabricados “en serie”, estaremos haciendo un gran favor a nuestro cuerpo.

La alternativa que cada vez llega con más fuerza es la utilización del jabón natural, que ofrece grandes beneficios al aportar suavidad y elasticidad, además de servir de tónico y antioxidante. Pero si de salud se trata lo que estaremos consiguiendo por encima de todo será evitar los molestos eczemas y alergias que surgen en un alto porcentaje por la utilización de la química en los jabones.

Al contrario que los jabones de producción industrial, los naturales no contienen productos aditivos o químicos y tampoco colorantes ni aromatizantes artificiales. Su elaboración se puede decir que es cien por cien natural. Su color, su aroma y su textura se elaboran a partir de aceites o grasas de origen animal o vegetal, o bien con barras de glicerina natural a las que se le añaden ingredientes como cera de abeja. Para generar las diferentes propiedades, durante el proceso se añaden extractos de plantas como aloe vera, flores como la rosa mosqueta o sustancias de origen animal como la baba de caracol.

Así el aceite esencial de la rosa de mosqueta se ha venido utilizando en los últimos tiempos como un potente regenerador celular, con lo que se usa para la cicatrización de heridas post-operatorias, y en la cosmética se ha demostrado con creces sus posibilidades como antiarrugas natural.