Evitar la sequedad bucal (boca seca)
La saliva es un líquido segregado por las glándulas salivales que tiene una función muy importante en nuestra boca, se encarga del mantenimiento y protección de los tejidos orales. Pero además, se encarga de lubrificar y limpiar la cavidad bucal, aportando propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas que facilitan la masticación, deglución y digestión de alimentos.

Sin embargo, es bastante frecuente que muchas personas mayores quejen de tener la boca seca, con sus consecuentes problemas: boca poco húmeda, aparición de caries, halitosis y de enfermedades bucales como la gingivitis o infección de las encías.

Algunos alimentos nos pueden ayudar a aumentar la producción de saliva para masticar bien, ya si permiten exprimirlos al máximo podemos extraer más cantidad de agua. Se recomienda tomar productos que precisen una masticación intensa, como la zanahoria cruda, los tallos de apio y frutas poco maduras. También, los platos caldosos, con jugo o salsas previenen la sequedad bucal.

Entre comidas es aconsejable masticar chicles sin azúcar, que requieren un movimiento continuo de la mandíbula o también es una buena opción mantener objetos dentro de la boca como huesos de aceituna o granos de café. Evitar siempre que se pueda los alimentos secos o pegajosos y tomar zumos con ácido cítrico, ya que es un potente estimulador de saliva. En cualquier caso, siempre es bueno beber abundante agua con pequeños pero frecuentes sorbos y con frecuencia.