Cómo evitar quedarse sordo
La sordera o perdida de audición es la disminución de la capacidad auditiva que determina que los sonidos se escuchen con menor intensidad. Es una enfermedad que cada vez afecta a más personas, especialmente gente joven. De hecho, se calcula que más del 5% de la población mundial (360 millones de personas) padece pérdida de audición y aunque la mayoría de las personas con sordera vive en países de ingresos bajos y medianos, el problema se está extendiendo por todo el planeta.

Una persona sufre pérdida de audición cuando no es capaz de oír tan bien como una persona cuyo sentido del oído es normal, es decir, cuyo umbral de audición en ambos oídos es igual o superior a 25 dB. La pérdida de audición puede ser leve, moderada, grave o profunda. Puede afectar a uno o ambos oídos y entraña dificultades para escuchar una conversación o sonidos fuertes como un concierto de música.

Para evitar quedarse sordo conviene tomar algunas precauciones y cuidar nuestros oídos de forma continuada. Lo primero que deberías hacer es hacerte una audiometría que consiste en una sencilla prueba para medir de la sensibilidad de los órganos del oído en las diferentes frecuencias del sonido. Una vez sepas la salud de tus oídos podrás prevenir mejor. Esto es importante porque algunas personas sufren de acúfenos, es decir, escuchan golpes o sonidos en el oído sin que procedan de ninguna fuente externa.

El consejo más básico es que si escuchas música con auriculares o cascos y al retirarlos sientes una especie de silbido, significa que los ha utilizado demasiado tiempo. Déjelos de usar al menos por media hora tres veces en el día para que los tímpanos puedan descansar. ¡Y no pongas la música tan fuerte!

Si viajas en moto u otro modo de transporte sin cubrirte la cabeza, el viento será el mayor enemigo para tus oídos porque puede producirte zumbidos que a la vez generan rasquiña e inflamación.

Cuando hables por teléfono, no presiones el auricular contra la oreja porque puede causar adormecimiento. Si tienes conversaciones largas es mejor pasar el teléfono de una oreja a otra, así las manos no se cansan y no comprometes tu audición.

Al sumergirse en el agua, hazlo siempre lentamente, sobre todo en aguas profundas así evita que se almacene agua en el oído y provoque otitis. Y por último, nunca bajo ningún concepto introduzcas nada dentro de tu oído, ellos mismos poseen un mecanismo de autolimpieza que elimina las partículas de cerumen que se forman en su interior.