
Cada año se diagnostican 1,3 millones de casos nuevos: el cáncer de mama es una de las enfermedades que más afectan a las mujeres de todo el mundo, una patología que detectada a tiempo puede ser más fácilmente remediada.
En este sentido, no solamente es importante realizar las mamografías pertinentes en función de nuestra edad sino que además es fundamental auto-examinarse de forma regular con el fin de detectar cualquier cambio o anomalía.
¿Cómo realizar este examen al pecho desde casa? A continuación te damos algunos consejos de cuándo y cómo llevarlo a cabo.
Este análisis de los pechos debe convertirse en una conducta habitual a partir de los 25 años, y es que cinco minutos de tu atención pueden ayudar a detectar a tiempo la aparición de uno de estos tumores. En cuanto a cuándo realizarlo, se recomienda hacerlo una semana después de tener la menstruación.

Anomalías
Algunas de las pistas que pueden llevarte a reconocer cambios en tu pecho son la textura de la piel (eccema, pliegues, etc.), la deformación del pecho o el desvío, las equimosis (morados) o el sangrado del pezón.
Inspección
Es el primer paso y consiste sencillamente en observar el aspecto externo del pecho con las siguientes posturas:
- Frente a un espejo con los brazos a los lados del cuerpo.
- Con las manos sobre los costados a modo de jarra contrayendo los músculos del pecho.
- Con los brazos sobre el cuello y girando la cabeza a derecha e izquierda.
Palpación
Es quizá la parte más complicada. Hay varias técnicas para palpar el pecho, todas ellas dirigidas a conocer el pecho en todas sus partes: en la zona exterior, en la inferior, en la superior, junto a la axila o en los pezones, por ejemplo.
Nuestro consejo: no seas alarmista, porque en el pecho pueden surgir muchos otros cambios o alteraciones no perjudiciales y no relacionadas con el cáncer de mama.
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