Expectorantes naturales
Un expectorante es un medicamento que ayuda a expectorar la mucosidad de los pulmones, bronquios y tráquea. Esto se logra mediante el adelgazamiento de la mucosa que bloquea los conductos del aire que conducen a los pulmones. La mucosidad diluida es más fácil de expulsar. Muchas personas creen erróneamente que todos los medicamentos para la tos son expectorantes. En realidad, solo algunos son expectorantes, mientras que otros son supresores.

Los supresores previenen la tos y son útiles para la tos seca. Al minimizar la tos, la persona está mucho más cómoda y el sueño se puede conciliar mucho mejor. Casi todos los médicos recomiendan las inhalaciones de vapor, gracias a las cuales se “relaja” la mucosidad y se puede sacar más fácilmente al exterior. Para inhalar el vapor, se puede hacer uso de un vaporizador. Es recomendable utilizarlo dos veces al día para obtener mejores resultados.

Como alternativa, tomar una ducha caliente también funciona. Sin embargo, si uno se siente demasiado enfermo como para tomar una ducha, se puede verter un poco de agua caliente en un recipiente grande, e inclinarse sobre él. Hay que cubrirse la cabeza e inclinarse sobre el recipiente para crear un ambiente de “baño de vapor”. El aceite de eucalipto es otro expectorante natural eficaz. Se deben añadir unas gotas de agua para la inhalación.

Recuerda que todas las hierbas expectorantes son absolutamente seguras cuando se utilizan con la ayuda de un experto y en las cantidades prescritas. Una hierba muy recomendable es la Angélica. La raíz de esta hierba es útil para tratar la congestión del pecho. Es estimulante para los pulmones. Ayuda a aflojar la mucosidad, lo que aliviará la congestión. Otras muy recomendables son: el regaliz y el tomillo.