Factores que empeoran el acné rosácea
Una vez pasada la pubertad, pensamos que la pesadilla del acné ha terminado, pero no es así en el caso de las personas que padecen acné rosácea.

A diferencia del acné común, es raro que este tipo de acné aparezca en la juventud. Lo normal es que se dé en adultos, sobre todo en aquellos de piel clara y en mujeres en la etapa de la menopausia. Es en ese momento cuando aparecen en el rostro del paciente unas manchas rosadas que se pueden transformar en granos. Es una dolencia muy recurrente, pero bien tratada es posible limitar su aparición.

Aunque se desconocen las causas que lo producen, se pueden determinar algunas relacionadas con su aparición:

– La predisposición genética. Si alguno de los progenitores la ha sufrido, seguramente los hijos también.

– Factores hormonales. Por ello es normal que se dé en mujeres durante la menopausia o el embarazo.

– Problemas emocionales, como sufrir estrés prolongado, depresión, ansiedad, etc. Como en todas las dolencias de la piel, el estado de ánimo tiene una gran influencia sobre su aparición y duración.

– Usar cremas y otros cosméticos que tengan mucha grasa en su formulación. Esta causa sólo se da en personas que tengan predisposición a padecer acné rosácea. También el uso de corticoides tópicos puede acelerar su aparición.

– Comer alimentos muy condimentados y picantes. También contribuye a su aparición los problemas digestivos asociados a estos alimentos.

– Exposición intensa al frío o al calor. Es necesario proteger el rostro de las inclemencias del tiempo para evitar su aparición.

Para su tratamiento se utilizan antibióticos de amplio espectro, eliminando así los granos y los forúnculos, aunque lo mejor es intentar evitar situaciones que provoquen la aparición de la enfermedad.