Fritos más sanos
Todos sabemos que los alimentos preparados en fritos son lo que más engordan y más colesterol produce. En definitiva, los nutricionistas recomiendan evitar cocinar con fritos, es mejor hacer la comida a la plancha, hervida o al vapor. Los fritos son alimentos grasos, indigestos y calóricos. Sin embargo, es posible elaborar en casa fritos más ligeros y nutritivos que hagan las delicias de toda la familia. Es tan sencillo con elegir ingredientes más sanos, un buen aceite y seguir unas pequeñas recomendaciones.

Los fritos están muy extendidos porque son fáciles de preparar, se pueden tomar como aperitivos, acompañar una cena o, incluso, parar elaborar platos principales, sin un excesivo contenido graso. Las famosas croquetas que se preparan con jamón, pollo, huevo duro o queso, pueden ser más sanas si cambiamos sus ingredientes otros como pavo, arroz y verduras, patata y champiñones, pimientos, espinacas, zanahoria o cualquier vegetal.

Añadir vegetales a la dieta en sustitución a los ingredientes de origen animal, reduce el contenido calórico de muchos platos y aumentan los nutrientes como vitaminas, minerales y fibra. La selección de fritos con pescado y marisco (mejillón, bacalao o gambas) resulta más acertada que freír carnes, pues son una buena fuente de proteínas de calidad y de grasas saludables ricas en ácidos grasos omega 3, en el caso de los pescados azules.

Son muy buenas las pencas (rebozadas, rellenas de anchoas, con pimientos o de jamón y queso), los fritos de coliflor con bechamel o las empanadillas de espinacas. Todas estas recetas se pueden preparar en fritos pero son mucho más saludables. También es muy importante el aceite que empleamos para freír los alimentos. El aceite de oliva es el más adecuado. No recomendamos mezclar aceite nuevo con otro ya usado, ni mezclar aceite de oliva con aceites de semillas.

Lo importante es reducir la cantidad de grasa y calorías en las frituras.