Gimnasia sin salir de casa
Con la llegada del buen tiempo nos entran las prisas por ponernos en forma. Lucir cuerpazo en verano es algo que agrada a todo el mundo. Pero la falta de tiempo, ya sea por estudios o trabajo, hace que sea tarea complicada esculpir nuestros músculos. Sin embargo, después de leer este artículo, no tendrás excusa para no estar en forma desde casa, sí has leído bien, sin salir de casa. No te dejes llevar por los aparatos de dudosa efectividad que venden en la teletienda. Opta por hacer gimnasia en casa, cuando tenas un rato libre. Con dos repeticiones tres veces por semana será suficiente para perder esos kilos de más. Toma nota de este programa de entrenamiento casero, pero muy efectivo si lo cumples a rajatabla.

Pecho y brazos
Toma dos sillas y colócalas a un metro de distancia, ponte en situación como si fueras a realizar unas flexiones de brazos. Con las sillas a la altura del pecho, mantén el cuerpo en una posición diagonal respecto al suelo y realiza unas sencillas flexiones que te ayudarán a mantener tonificado el pecho.

Pierna y gluteo
Para tren inferior nada mejor que aprovechar las escaleras. Piensa que el ascensor no funciona. Una vez situado cerca de la escalera, avanza con una zancada larga hasta subir una pierna al segundo escalón con el pie izquierdo, repitiendo el movimiento con el pie derecho. Una vez situado sobre el segundo escalón, seguimos el movimiento hasta situarnos de puntillas sin dejar que la parte superior del cuerpo supere la vertical de la cadera. Una vez terminado, realizamos el mismo movimiento pero a la inversa, bajando del segundo escalón al suelo. Con nueve repeticiones de cada pierna conseguiremos unos músculos más fuertes.

Dorsales
Para hacer remo desde el salón vas a necesitar una mancuerna o en su defecto una botella de agua pesada. Sentados en una silla y con la espalda recta, tiramos de la botella asegurándonos que el codo pasa rozando nuestro cuerpo. Bajamos el brazo para recuperar la posición inicial y repite el ejercicio hasta que el brazo no pueda más.

Piernas
Coloca una maleta de esas grandes a tus pies, flexiona las rodillas con los pies a la altura de los hombros y manteniendo la espalda recta para evitar lesiones, tiramos de la maleta hacia arriba haciendo fuerza con los muslos y usando los glúteos para adelantar la cadera y estirar las piernas. Intenta levantar la maleta hasta debajo de la barbilla, cuando lo consigas, mantén la posición unos segundos y comienza a descender el bulto hasta la posición inicial repitiendo el ejercicio tantas veces como puedas.

Hombro
Con los pies separados a la altura de los hombros sostenemos un peso en cada mano (una garrafa de agua, mancuernas o latas de comida). Deberás mantener los codos doblados, las palmas de las manos enfrentadas y procede a levantar los brazos. Completa este ejercicio unas diez veces para mantener los hombros sanos. No fuerces para evitar lesiones.

Biceps
Con los pies separados, coge una toalla, pásala por debajo del pie izquierdo y agarra ambos extremos con la misma mano y la palma hacia nosotros. Tira con fuerza de la toalla hacia el hombro lo que provocará que nuestro bíceps se tense sin necesidad de moverlo. Mantén esa postura del musculo en tensión, luego relaja y vuelve a repetir.

Tríceps
Con un peso en cada mano flexiona el cuerpo por la cadera quedando el torso paralelo al suelo. Las rodillas algo flexionadas y los pies planos para no cargar la espalda. Flexiona los brazos hacia atrás hasta que la parte superior quede en paralelo al suelo y lleva las manos hacia atrás hasta que los brazos queden completamente rectos. Al finalizar el movimiento, tensamos los tríceps y recupera la posición del comienzo del ejercicio. Realiza varias repeticiones con el fin de tonificar esa zona.

Abdominales
Estírate en el suelo boca arriba, coloca las manos a los lados y estura las piernas. Con las rodillas rectas levanta las piernas hasta formar un ángulo de 45 grados. Una vez ahí, aguanta unos segundos y desciende lentamente para hacer trabajar todos los abdominales. Con quince repeticiones diarias tendremos bastante.

Gluteos e isquiotibiales
Colocados boca abajo sobre una mesa o en el borde de una cama, de modo que nos queden los pies colgando. Haremos fuerza con los glúteos e isquiotibiales para levantar los talones hasta que queden en paralelo al suelo. Procura mantener un par de segundos el cuerpo bien recto. Luego recupera la posición inicial, descansa y repite doce veces.