¿Has oído hablar de la encopresis?
La encopresis es, en realidad, un término atribuido a la falta de contención de las heces. Esta necesidad no se realiza en los lugares adecuados, debido a diferentes problemas como por ejemplo algunos problemas psicológicos. Este problema lo suelen padecer las personas mayores y sobre todo los niños pequeños. Hay que tener presente que la encopresis se atribuye a un hábito, no a esporádicos accidentes.

Las causas de la encopresis se pueden dividir en tres categorías básicas:

-Falta de aseo o de regresión de la formación de la higiene, ya sea voluntaria o involuntaria.
-Numerosos problemas psicológicos o de comportamiento.
-Problema médico que se basa en la incapacidad para sentir o controlar el impulso de defecar.

¿Has oído hablar de la encopresis?
La primera causa es, por supuesto, la sufrida principalmente por los más jóvenes. Los niños en edad escolar pueden retroceder fácilmente en sus hábitos, a veces, para llamar la atención. A menudo, los niños no quieren pedir ir al baño y terminan defecando fuera de los lugares habilitados para ello. En los ancianos es muy común este problema cuando sufren una demencia severa.

Muchas veces deriva de enfermedades como el Alzheimer o del Parkinson. En los niños (y en algunos adultos), puede existir una ansiedad grave que rodea todo el proceso de la defecación o de tener que defecar en un lugar público. Esta ansiedad puede ser grave y debilitante con frecuencia lo que puede ser muy embarazoso. Hay medicamentos y terapias que pueden ayudar a aliviar la ansiedad. La encopresis médica es quizá la forma más común, que afecta a prácticamente todos los grupos de edad. Puede ser el resultado de estreñimiento o diarrea crónica. Los síntomas de estreñimiento o diarrea crónica pueden incluir: dolor abdominal, mal apetito o náuseas, ganancia de peso, deshidratación.