Infecciones de la sangre
La infección de la sangre es, quizás, una de las enfermedades más letales que cualquiera de nosotros puede padecer. Hemos escuchado hablar de enfermedades terribles como el cáncer y el SIDA, pero la infección de la que hoy te hablamos puede llegar a ser igual de letal sin ser tan conocida. Esta enfermedad es conocida como septicemia o sepsis y es cada día mucho más común de lo que pensamos.

La septicemia es una enfermedad mediante la cual, las bacterias del cuerpo producen una gran cantidad de toxinas en la sangre. Esto hace que la sepsis provoque importantes daños a las células de la sangre. Esto, puede tener un impacto directo en las venas, por lo que eventualmente las venas más pequeñas se quedarán bloqueadas. Una vez que la sepsis comienza a desarrollarse, el paciente puede sufrir ataques al corazón. Hay muchos factores que pueden producir esta enfermedad:

Bacterias: estas son muy normales en nuestro organismo. No tomar una medicación adecuada o ignorar el aumento de bacterias puede producir una infección demasiado grande.

Hongos: los hongos pueden extenderse por todo el cuerpo viajando a través de la sangre. Por lo tanto, estos contaminan fácilmente dicha sangre y la sepsis se distribuye rápidamente por todas partes.

Las infecciones renales: también conocidas como infecciones de los riñones. Dado que los riñones tienen un papel muy importante en nuestro cuerpo y están directamente relacionados con la sangre, cualquier bacteria que llegue a ellos y sea capaz de comenzar a producir la infección, será capaz de distribuirse rápidamente por el organismo.