
Aproximadamente, el 25-30% de las mujeres con edades comprendidas entre los 20 y los 40 años han sufrido alguna infección en el tracto urinario. El 80% de las infecciones son producidas por la bacteria E. coli. La gran mayorÃa son tratadas exitosamente con antibióticos. Las complicaciones no son comunes pero, alguna vez, se han producido infecciones demasiado graves que han llegado a producir la muerte del paciente.
La infección se encuentra parcialmente o totalmente en las vÃas urinarias. Los efectos de la infección dependen de la interacción entre la bacteria y los mecanismos de defensa del huésped. Si el peso de la infección se encuentra en la vejiga, los sÃntomas tienden a ser de carácter local y la enfermedad se llama cistitis o una infección del tracto urinario inferior. La infección que afecta principalmente a los riñones se llama pielonefritis, o infección del tracto urinario. En la pielonefritis los sÃntomas tienden a ser de una naturaleza más sistémica, como fiebre, escalofrÃos y un ritmo cardÃaco rápido.
La división entre superior e inferior de la infección urinaria es un tanto arbitraria, ya que la infección entra en el sistema por una vÃa ascendente a través de la uretra (el tubo que conecta la vejiga al exterior) en ambos casos. Las infecciones del tracto genital de la mujer no se consideran infecciones del tracto urinario.
Las bacterias son capaces de superar los mecanismos de defensa del huésped. La principal fuente de estas bacterias es el intestino grueso del propio paciente. La uretra femenina es corta y está situado cerca de la zona donde se encuentran las heces, por eso este tipo de infecciones se suele dar más en hombres que en mujeres.







































