Inhalar el humo de los cigarrillos
Los efectos nocivos del tabaco, son bien conocidos por todos. Tal y como están las cosas, mucha gente necesita ayuda para dejar de fumar. Una de las soluciones que podemos encontrar fácilmente en las farmacias son los cigarrillos eléctricos. Pero, siempre estamos pensando en los fumadores ¿qué sucede con las personas que conviven con los fumadores e inhalan el humo del tabaco?

Está claro que inhalar el humo no es nada bueno. Esto presenta un riesgo para nuestra salud que no todo el mundo tiene en cuenta. Durante la fermentación, de los cigarrillos, la producción de nitrosaminas cancerígenas se produce en altas concentraciones. Estos compuestos nocivos se liberan cuando un cigarro se fuma. La cantidad de estos carcinógenos es más elevada en el humo del tabaco. Además, el alquitrán también se inhala.

La inhalación del humo de los cigarrillos está sujeta a unas mayores cantidades de monóxido de carbono, hidrocarburos, amoniaco, cadmio y otras sustancias tóxicas. Lo mismo sucede con la inhalación del humo de los puros, aunque muchos piensen que el humo es más “natural”. Nuestro cuerpo, está expuesto mucho más de lo que pensamos al humo del tabaco: labios, boca, lengua, garganta y laringe, sufren directamente los efectos del humo.

Las sustancias tóxicas del humo, pueden llegar fácilmente al esófago gracias a la saliva que se genera al fumar. Tanto el esófago, como las partes del cuerpo que te comentábamos, son las que más opciones tienen de desarrollar un cáncer, sin olvidarnos, por supuesto, de los pulmones. Recuerda que la nicotina es absorbida rápidamente por nuestro cuerpo. El humo de un solo cigarrillo puede producirnos daños importantes en los que no paramos a pensar.