Inyecciones de ácido hialurónico para la artrosis de rodilla
El ácido hialurónico estimula la producción de colágeno, lo que multiplica y prolonga el resultado rejuvenecedor. Este ácido se ha popularizado especialmente por su uso en cirugía plástica, estética y cosmética, pero también tiene varios clínicos no relacionados directamente con el mundo de la belleza.

Muchos estudios han demostrado que también es un producto que puede retrasar la degeneración articular en patologías como la artrosis, concretamente la de rodilla. Para tal efecto, las inyecciones de ácido hialurónico de forma controlada en pacientes con artrosis han tenido un efecto positivo en la evolución de la enfermedad.

Las pruebas han determinado que el ácido hialurónico es un componente esencial del cartílago articular. Desde hace más de diez años existen evidencias de su acción positiva en el control de los síntomas de la artrosis. Además, tiene propiedades analgésicas, por lo que reduce el dolor articular.

Los médicos aseguran que tras cuatro infiltraciones de ácido hialurónico, espaciadas cada una en seis meses, los pacientes consiguen una respuesta sintomática positiva mantenida y progresiva a lo largo del tiempo, por lo que mejora su calidad de vida.

Actualmente están viendo si estas infiltraciones son capaces de modificar el deterioro progresivo del cartílago y, por tanto, retardar la progresión del espacio articular. Los resultados parecen estar dando positivo. Por lo tanto este tratamiento es muy recomendable para evitar artrosis de rodilla.