La amistad como fuente de salud
La amistad era considerada por lo griegos como uno de los sentimientos más nobles y un placer de la vida. Actualmente, sin embargo, la competitividad, el dinero o el ansia de poder constituyen un obstáculo para estrechar vínculos con los demás. Los pilares sobre los que se sustenta la amistad son fundamentalmente la sinceridad y la generosidad. Tener un amigo es tener a alguien que nos ayuda a ser como somos.

Según algunos estudios, muchos de los trastornos psicológicos podrían mejorar, e incluso, desaparecer si la persona afectada tuviese a alguien con quien compartir sus preocupaciones. En el caso del estrés está demostrado que tener un amigo ayuda a relativizar la mayoría de los problemas que nos afectan. Simplemente, se trata de tener a alguien que nos escuche y con quien compartir algunos momentos, en los que cada cual se muestra tal como es.

El afecto que se desprende de las relaciones de amistad son la mejor terapia contra los sentimientos de tristeza y soledad, los enemigos más letales para nuestra psique y, en consecuencia, para nuestra salud, según afirman los expertos.

También es importante tener muy presente que la amistad se basa en la libertad y en la lealtad. Por ello, hemos de aceptar que hay amistades que perduran para siempre, mientras que otras quedan en el recuerdo.

Veamos, pues, a modo de síntesis, algunas de las cualidades de la amistad:
– Se basa en la transparencia y la sinceridad.
– No exige exclusividad.
– No admite la mentira.
– Un amigo está cuando se le necesita y agradece nuestra ayuda cuando se la damos.
– Un amigo sabe descubrir nuestras virtudes y valorarlas .