La apatía sexual
En verano vamos con menos ropa, hace calor, tenemos más tiempo libre… todo parece apuntar a ser un buen momento para las relaciones sexuales, y en la mayoría de los casos es así, pero también hay excepciones. Si tienes pareja estable y no tienes deseos de tener encuentros íntimos con ella es posible que estés pasando por una racha de Apatía Sexual. También se habla de “inhibición del deseo sexual” y ocurre cuando uno de los miembros de una pareja ve descender parcial o totalmente las ganas de contacto con la pareja. Este problema puede tener un origen psicológico o fisiológico pero no es grave y muchas veces tal y como viene se va. Lo importante es reconocerlo e investigar cuáles pueden ser sus causas. En cuanto a las causas fisiológicas se puede tratar de trastornos hormonales, problemas endocrinos o insuficiencia renal, entre otros. Entre las causas psicológicas lo más común es que se deba al estrés, una estricta educación moral, timidez o autovaloración negativa. Al margen de estas razones, en parejas que llevan mucho tiempo juntas se puede deber al aburrimiento, la rutina o la incomunicación.

Para superar un problema de este tipo, lo primero es mantener una charla positiva con la pareja sobre sexo: para renovar la pasión se puede empezar verbalizando los deseos que nos gustaría cumplir. Si el sexo es una rutina se pueden probar cosas nuevas, aunque sea algo tan pragmático como “hacerlo” simplemente en otro lugar de la casa. Algo fundamental a la hora de enfrentarse a una disfunción de apatía sexual es querer de verdad que se pase y acercarse a las relaciones sexuales con optimismo y expectativas, no con desgana. Si tienes pareja y no tienes deseos de estar íntimamente con ella, plantéate honestamente a qué se puede deber e intenta desarrollar en tu mente ideas como “el placer es bueno y divertido”. A veces es difícil alejar de la mente el trabajo y los problemas, pero inténtalo y ¡relájate! Haz ejercicio, corre, salta, respira, date una ducha… haz cosas que te hagan sentir bien y transfórmalas en energía sexual, verás como la libido aparece de nuevo. Y si no, acude a un especialista, el sabrá aconsejarte.