La dieta de la grasa parda
Ya hay una nueva dieta que está triunfando en todo el mundo. Se trata de la revolución de la grasa parda, un novedoso sistema de alimentación y de actividad física que lleva por objetivo adelgazar. La clave del éxito consiste en favorecer el desarrollo de un tipo concreto de tejido adiposo, el pardo o marrón, en vez del tejido adiposo blanco. Los dietéticos aprueban los resultados porque este tipo de grasa, la parda, mantiene un nivel de actividad metabólica mucho más alto que el tejido graso convencional. Al aumentar este tipo de grasa parda, supone un mayor gasto energético diario y sin necesidad de hacer ejercicio o sudar, la persona consigue adelgazar, reducir talla y perder esos kilos de más.

Por lo tanto se consigue poder ajustar con mayor facilidad el equilibrio entre las calorías ingeridas y las gastadas. El régimen alimenticio es bastante parecido a otras “dietas milagro”, muy hiperproteico, lo que genera ciertos riesgos para la salud a largo plazo. Por lo que es recomendable alternarlo con unos hábitos de alimentación saludable adecuados, que consiste también en comer frutas y verduras.

A pesar de que esta dieta promueve la realización de ejercicio, desalienta la práctica de actividad física aeróbica, sabiendo que el cuerpo trabaja a mayor intensidad y la reducción de peso no requiere esfuerzos adicionales. Sin embargo, los resultados son más notorios sobre la salud cardiovascular si se combina con la práctica de actividades anaeróbicas, tales como pesas o fuerza muscular.

Esta dieta está desaconsejada en personas de corta edad, tales como adolescentes menos de 16 años. A pesar de su efectividad y de que una mayor proporción de tejido adiposo pardo podría estar asociada al riesgo de sufrir importantes patologías metabólicas, la comunidad científica no termina de avalar los planteamientos de este método.

Si te animas a probar esta dieta, no dudes de consultar el seguimiento con un nutricionista y comentar con nosotros los resultados de la misma.