La dieta del grupo sanguíneo
La dieta del grupo sanguíneo es conocida en todo el mundo por sus propiedades adelgazantes y saludables. Este tipo de alimentación consiste en la restricción de determinados alimentos en función del grupo sanguíneo. Sin embargo, no está aprobada su efectividad, se trata de un sistema no sólo ineficaz, sino que además puede traer problemas de salud al aumentar el riesgo de no cubrir el aporte de nutrientes esenciales.

La dieta indica que las personas con un grupo sanguíneo A deberían seguir un patrón alimentario basado en vegetales, especialmente productos ecológicos. Las del grupo B tienen prohibido consumir maíz, tomate, trigo, lentejas, cacahuetes o pollo, que se consideran tóxicos para su condición y se les proponen otros alimentos. A las personas con el grupo AB se les recomienda evitar los ahumados, la cafeína o el alcohol y optar por alimentos de origen marino, como el tofu, los lácteos y los vegetales frescos de hoja verde. Mientras que la dieta que deben de seguir las personas del grupo 0 debería basarse en los alimentos de origen animal y no tomar los ricos en hidratos de carbono.

Algunos de los beneficios en el seguimiento de la dieta del grupo sanguíneo es la pérdida de peso, reducción del nivel de estrés, mejora del sistema inmunitario, reducción de la fatiga, mayor capacidad de contratación o aumento de la movilidad de las articulaciones. Pero el método también requiere un cierto esfuerzo físico, incide en la diferente necesidad de practicar una determinada actividad deportiva, la cual también dependerá en función del grupo sanguíneo de cada individuo. El ejercicio de fuerza está indicado para quienes tienen grupo 0, el yoga para los del tipo A, mientras que los ejercicios aeróbicos son más recomendados para los grupos B y AB.