La dieta mediterránea y el Parkinson
Todo el mundo sabe que lo que comemos puede influir en nuestra salud. Si simplemente nos alimentamos con comida basura, debemos asumir que tarde o temprano vamos a ir notando como nuestra condición física se va reduciendo paulatinamente. Pero ¿qué sucede con enfermedades como el Parkinson? ¿Pueden los alimentos que ingerimos influir en la aparición de esta enfermedad?

Diferentes evidencias así lo sugieren. Diferentes investigadores han demostrado que una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado, aves de corral, una baja ingesta de grasas saturadas y una ingesta moderada de alcohol pueden protegernos contra el Parkinson . Algunos expertos llaman a este tipo de dieta (añadiéndole ajo y alguna copa de vino tinto) la conocida como dieta mediterránea.

Esta dieta, bien conocida por todos, suele ser practicada por los habitantes cercanos a la zona del mar Mediterráneo. Existen diferentes teorías sobre por qué una dieta puede servir como protección contra el Parkinson, pero probablemente un efecto común de este tipo de dieta es la reducción de los niveles en general del denominado “estrés oxidativo”. Al reducir esta tensión del sistema el cuerpo se encuentra mucho más fuerte.

Se deben evitar los radicales libres y todo aquello que pueda dañar considerablemente las células. Cualquiera que sea la causa que produce esta enfermedad una protección con una dieta estilo mediterráneo no está de más. Esta dieta es buena para la salud en general. Lo mejor es que hables con tu médico para que te explique mucho mejor los beneficios. Debes tener cuidado antes de comenzar cualquier tipo de dieta recomendado por cualquier persona.