La dolorosa fascitis plantar
Una dolencia muy común entre los deportistas es la fascitis plantar, que es causada por la irritación e inflamación de la denominada fascia plantar, que es una banda de tejido muy gruesa que crea el arco del pie. Si se estira o se usa demasiado, se puede inflamar, lo que provoca dolor y hace que quien lo padece camine con dificultad.

En los corredores esta dolencia suele deberse, sobre todo, a correr sobre terrenos duros, que provocan un golpeteo repetido sobre el talón, que terminan provocando una inflamación de la fascia plantar. También puede ser producida por correr cuesta abajo o en superficies irregulares.

Otras causas de la misma son la obesidad, tensión en el tendón de Aquiles o utilizar zapatos que tengan suelas demasiado blandas.

El síntoma más habitual de esta dolencia es un dolor agudo en la parte inferior del talón, que es más intenso por la mañana y va mejorando a lo largo del día, pero que empeora por la noche y el paciente sólo nota mejoría si descansa el pie. También se suele acompañar de un enrojecimiento del pie y una leve hinchazón en la zona.

El tratamiento suele durar unos nueve meses, que es el periodo en el que la enfermedad suele mejorar. Se suelen combinar medicamentos antiinflamatorios con ejercicios de estiramiento del talón.

Para aliviar el dolor se puede también aplicar hielo en la zona dolorida del pie, durante unos quince minutos, y descansar lo más posible.

Para prevenir la fascitis plantar es importante realizar, antes de salir a correr, un calentamiento suave de la planta del pie y ejercicios de estiramiento una vez hayamos concluido.

También es importante consumir alimentos ricos en vitamina C y antioxidantes así como pescador ricos en ácidos grasos omega 3.