La enfermedad de Crohn
La enfermedad de Crohn es una patología crónica por la que el sistema immunitario del individuo ataca a su propio intestino provocando que éste se inflame, normalmente en el tramo final del intestino delgado. El origen exacto de la enfermedad es desconocido, pero factores de carácter genético y ambiental que aumentan el riesgo de padecerla. La enfermedad se caracteriza por períodos de actividad (brotes) e inactividad (remisión). Estos períodos varían según los pacientes, la remisión puede durar años o producirse brotes continuos. Las fases de remisión se caracterizan por la ausencia de síntomas, mientras que en las fases de actividad se presentan dolores abdominales, diarrea, vómitos, obstrucciones, fiebre, pérdida de apetito y pérdida de peso.

En la actualidad, la enfermedad de Crohn no tiene cura, pero se puede controlar y la mayoría de afectados pueden hacer vida normal. El principal tratamiento es el farmacológico, que suele incluir los glucocorticoides para los brotes agudos, y los inmunosupresores como la azatioprina, la mercaptopurina o el metotrexato, para mantener el efecto a largo plazo. Los pacientes también pueden someterse a un tratamiento quirúrgico con el fin de extirpar la parte de intestino afectado y olvidar los síntomas. Sin embargo, esto suele ser a corto plazo y nunca como curación definitiva, ya que normalmente la inflamación suele reaparecer cerca del lugar de la cirugía. Aun así, hay casos en los que los pacientes han estado más de 15 años sin dolencias.

También hay un tratamiento alternativo de dietas bajas en carbohidratos, basadas en la ingestión de hidratos de carbono específicos y no complejos. En el caso de la enfermedad de Crohn se suele recomendar a los pacientes que eviten los alimentos que les produzcan molestias. Más concretamente, si hay estrecheces intestinales, no se debe tomar demasiada fibra. Finalmente, en ocasiones es necesario tomar ciertos medicamentos para aliviar los síntomas, como colestiramina o colestipol, para reabsorber la bilis que el intestino no es capaz de eliminar. También se recomiendan antidiarreicos a menudo, pero todo tiene que estar recetado por el médico que lleve el caso.